Siguiendo con los principios que el Dr. Miguel Ruíz nos propone en su libro “Los Cuatro Acuerdos” quiero continuar la serie de artículos escribiendo acerca del segundo acuerdo.

Y que dice así:

No te tomes nada personalmente

La aplicación de este acuerdo es, sin duda, el que concede a la persona la expresión de su mayor LIBERTAD.

Y por supuesto, no estoy hablando de libertad física, sino emocional y mental.

La historia personal de Nelson Mandela es para mí un claro ejemplo de ello. Ya que incluso estando durante muchos años en prisión por ser un destacado activista contra el apartheid, mantuvo entre otros muchos valores, este principio de no tomarse de manera personal lo que sus “carceleros” en aquel momento estaban haciendo con él.

A lo largo de toda su vida siempre destacó, aparte de por su capacidad intelectual, por su gran inteligencia emocional. La cual le hizo ser capaz de perdonar y no juzgar a los que otros hubieran considerado sus “enemigos o verdugos”.

No en vano recibió el Premio Nobel de la Paz en 1993 y sin duda para mí ha sido un claro referente como persona muy evolucionada a nivel de consciencia, lo cual le ayudó claramente a superar momentos tan difíciles en su vida como el fallecimiento de varios hijos, entre otras situaciones realmente extremas.

Si quieres conocer más sobre su historia aquí te dejo el enlace a un vídeo donde podrás hacerlo.

Este segundo acuerdo “No te tomes nada personalmente”, que en un inicio nos puede parecer incluso simplón por lo evidente de su mensaje, se trata de un principio que tiene mucha enjundia. Ya que a la hora de aplicarlo en tu día a día, te aseguro que no es nada fácil de conseguirlo y menos de manera continuada.

Pero que ciertamente si lo pones en práctica en tu vida cada día, te evitará muchos disgustos y sinsabores innecesarios.

¿No crees que ya es momento de comenzar a liberarte de tanta carga emocional que tú mismo te has ido poniendo a lo largo de tu camino?

Cuando consigues llegar a ese momento en el que no te tomas NADA de manera personal, eso es un indicador muy claro de que ya has trascendido a tu Ego, a tu personaje, a ese que se ofende fácilmente.

Aunque tengo que decirte que conseguir que eso suceda es algo bastante inusual, pero no imposible. Ya que las personas estamos acostumbradas a tomar en mucha consideración la opinión de los demás y por lo tanto a que ésta nos afecte, en muchas ocasiones, en exceso.

Empezar a vivir las situaciones sin que nos afecten tanto las actuaciones de los demás, es un primer paso muy importante.

Y eso pasa por no ceñirse únicamente a la historia que “te estás contando de ti” en ese momento, sino poniendo mayor atención a que esa otra persona también tiene su propia carga personal y emocional, y quizá no tiene más recursos para expresarse que los que te está mostrando.

Tu capacidad de desidentificarte de esa situación como una amenaza o de no ponerte a la defensiva, es lo que finalmente hará que pierda fuerza y emocionalmente no te afecte tanto.

De esta manera, habrás decidido conscientemente no tomarte esa situación, ese comentario, esa actuación, de manera personal.

Eligiendo conscientemente no reivindicar, si tienes o no tienes razón cargándote de todo tipo de argumentos.

Sabiendo que tu paz mental tiene mucho más valor que la necesidad de que tu personaje quede por encima de nadie.

¡Habrás decidido conscientemente ser más feliz!

Y esto no está reñido con saber poner límites o ceder siempre a las peticiones de los demás. Es algo mucho más profundo que todo eso, ya que desde el respeto y el no sentirse amenazado, puedes gestionar mucho mejor las situaciones y que emocionalmente no te afecten tan intensamente. Para desde ahí saber poner los límites adecuados a tus necesidades.

Haciendo esto estarás en el camino de conseguirlo porque ya empezarás a tener atisbos de mucha más consciencia.

Desde ahí puedes poner más atención a la calidad de tus pensamientos y no dejarte arrastrar únicamente por las interpretaciones que haces de ellos.

Consiguiendo salir más fácilmente del círculo negativo de:

  • Interpretar
  • Juzgar
  • Sentirte amenazado

Es fundamental no tener una postura defensiva, sino cultivar una actitud de respeto. Porque de otra forma cualquier actuación de otra persona será motivo más que suficiente para sentirnos amenazados.

Te invito a que hagas la siguiente reflexión y te digas antes de que reacciones o dejes que te afecte esa situación emocionalmente:

“Esta persona también está atravesando su propia historia y no es nada personal conmigo, sino que con ella misma”.

Photo by Luis Palicio on Unsplash

SI TE HA GUSTADO EL ARTÍCULO...¡COMPÁRTELO!
Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on email
Email
comentarios

4 comentarios en «No te tomes nada personalmente»

    • Desde luego que es difícil Núria, pero no imposible.
      La verdad que hay que poner mucha consciencia cuando te estás sintiendo amenazado por algún comentario o acción de alguien para conseguir mantenerte en tu centro.
      Sabiendo que «eso» no es tuyo sino de esa persona. ¡Es su historia!
      Es como si de esa forma ya pierde toda esa energía negativa porque tú conscientemente estás eligiendo cómo quieres sentirte.
      ¡Gracias por tu comentario!

      Responder
  1. Me encanto. Es una ardua tarea diaria para lograr la paz mental y salir de ese circulo negativo de comentarios de los demas, logrando concientemente ser feliz.
    Gracias Laura.

    Responder
    • Sin duda es una tarea constante pero nuestra paz mental y emocional es la que puede llevarnos al paraíso o directamente al “infierno”.
      Así que yo elijo conscientemente qué o quién tiene el poder o no de afectarme. Y cómo quiero vivir cada día los retos que la vida me presenta.
      ¡Muchas gracias por tu comentario Evelyn!

      Responder

Deja un comentario

tengo un regalo para ti

MIS REDES SOCIALES

PROGRAMA DE COACHING PERSONAL

Reproducir vídeo

otros artículos de interés